Para muchos colaboradores, la pregunta ya no es si la IA impactará en su trabajo, sino qué lugar ocuparán en ese nuevo escenario. Esto es atravesado por toda la organización y se traduce en presión por aprender, adaptarse y evolucionar en plazos cada vez más cortos.
En este contexto, la irrupción de la IA no solo redefine tareas y roles: también convive con la falta de certezas sobre el alcance real de su impacto. Es justamente en ese espacio entre lo que cambia y lo que aún no se comprende del todo donde la adaptabilidad empieza a emerger como una capacidad clave, tanto a nivel individual como organizacional.
De acuerdo con los resultados de la PwC Global Workforce Hopes and Fears Survey 2025, quienes utilizan herramientas de inteligencia artificial de manera cotidiana tienden a percibir su impacto de forma significativamente más positiva que aquellos que las usan de manera esporádica.
En los últimos 12 meses, el 92% de los usuarios diarios de IA reportan mejoras en su productividad, frente al 58% entre los usuarios ocasionales. Algunos de los principales hallazgos fueron:
Estos datos sugieren que la familiaridad con la tecnología fortalece la confianza en la propia capacidad de evolucionar junto al cambio. La IA deja de percibirse como una amenaza y se consolida como una oportunidad de crecimiento.
La adaptabilidad no puede sostenerse únicamente con el esfuerzo individual. Para que el cambio sea sostenible, las organizaciones necesitan crear contextos que lo habiliten: espacios para aprender y rutas concretas de desarrollo de habilidades. Cuando estas condiciones están presentes, el compromiso crece y la innovación se vuelve una práctica cotidiana, no una excepción. El desafío consiste en co-crear ese futuro juntos, lideres con sus equipos.
Los datos de la PwC’s Global Workforce Hopes and Fears Survey 2025, demuestran lo siguiente:
Según los resultados de The Fearless Future: 2025 Global AI Jobs Barometer, los colaboradores que desarrollan habilidades en IA consiguen premios salariales significativamente más altos. En los sectores más expuestos a la IA, los salarios crecen el doble de rápido, y las capacidades requeridas para desempeñarse en esos roles cambian un 66% más rápido que en el resto.
La co‑creación es el sistema que mantiene el motor en marcha, transformando la incertidumbre en aprendizaje continuo y ese aprendizaje en valor tangible para las personas y para la organización.
Fuentes
PwC’s Global Workforce Hopes and Fears Survey 2025
The Fearless Future: 2025 Global AI Jobs Barometer