Viernes 22 de diciembre de 2017
Mirando las cifras en términos interanuales, después de la caída que venía registrando desde 2014, la economía brasilera creció en el segundo trimestre de este año y en el tercer trimestre volvió a aumentar y a mayor ritmo (1,4%).
Sin embargo, en términos desestacionalizados, el aumento fue marginal (de 0,1%), estuvo por debajo de lo registrado en trimestres anteriores y también fue menor a la cifra que esperaba el mercado.
Un elemento positivo a destacar que mientras que hasta el primer semestre la recuperación estaba siendo impulsada por las exportaciones, ahora se suma una recuperación del consumo privado y además -eliminando efectos estacionales- la inversión también creció en julio-setiembre (primera tasa positiva en cuatro años).
Argentina creció 4,2% en julio-setiembre en términos interanuales, y con esto acumula una suba de 2,5% en el año, frente a la caída de poco más de 2% que tuvo el año pasado.
Hay un importante impulso desde el mercado interno, y sobre todo del sector privado.
El gasto de los hogares crece en parte apoyado por las mejoras del mercado laboral y por una inflación que -si bien se mantiene elevada- se ha desacelerado. En materia de inversión, uno de los elementos a destacar es la recuperación que se está viendo en el sector de la construcción.
En el tercer trimestre la actividad económica paraguaya creció 3% en términos interanuales, acumulando una suba de casi 4% en enero-setiembre.
Al igual que en el caso de Argentina y Brasil, se está viendo un impulso desde la demanda interna. En particular, el gasto de los hogares aumenta en casi todos los rubros (bienes durables, semi-durables, alimentos, servicios de transporte y restaurantes). Al respecto, el Estimador de Cifras de Negocios (que mide la evolución de las ventas minoristas en volumen) acumula una suba de poco más de 8% en promedio de enero-octubre en comparación con igual período del año pasado, un aumento importante si se considera que en todo 2016 el incremento no llegó a 4%.