Lunes 5 de febrero de 2018
Los precios minoristas aumentaron 2,7% en enero, levemente por encima de nuestras proyecciones (2,61%). Este es el mayor registro mensual en más de 15 años, aunque el “salto” en los precios del primer mes de 2018 se debe interpretar con cuidado debido a que la base de comparación es baja (porque en diciembre operó el plan “UTE premia”).
Las mayores incidencias al alza vinieron del rubro vivienda (por la suba de tarifas, que según nuestras estimaciones ya marcaba un piso de 1,44% para el mes) seguido de alimentos (debido principalmente al mayor precio de las frutas, y en menor medida legumbres y hortalizas).
Con esta suba, la inflación en los últimos 12 meses ascendió a 6,7%, un punto y medio porcentual por encima del mínimo que se alcanzó en julio de 2017. De todas maneras, aunque más cerca del techo, la inflación se mantiene dentro del rango meta (de 3% a 7% fijado por el BCU) por onceavo mes consecutivo.
Tres factores estuvieron por detrás de la desaceleración de precios en 2017:
Estos factores empiezan a revertirse -o se espera que así sea en los próximos meses-, y ello hace que nuestra expectativa de inflación se ajuste al alza. Actualmente estamos estimando que el año cierre con un incremento de precios en torno a 7,5%, un punto por encima de lo que cerró 2017.
Lo que ocurra en la negociación salarial a mediados de año será clave también en la evolución de la inflación en los siguientes meses.