La gran evasión de impuestos

04/05/19

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La evasión de impuestos de las multinacionales dentro de los 36 países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) asciende a entre US$ 100.000 millones y hasta US$ 240.000 millones al año. Dicha cantidad equivale a entre 4 y 10 por ciento de los Ingresos Sobre la Renta (ISR) global.

Cada año las pérdidas por impuestos corporativos ascienden a US$ 500.000 millones (más de ocho el PIB de Uruguay) y la cifra va en aumento, según investigadores de la Red por Justicia Fiscal (Tax Justice Network, TJN). Esta organización -con sede en Londres- es una coalición independiente de investigadores y activistas preocupados por los supuestos efectos dañinos de la evasión de impuestos, la competencia fiscal y los paraísos fiscales.

Suiza primero

El país más secreto, por falta de transparencia financiera, es Suiza, según el Índice de Secreto Financiero 2018 de la organización anticorrupción Red por Justicia Fiscal.

Estados Unidos (EEUU) aporta una porción cada vez mayor de los servicios financieros offshore del mundo, especialmente en estados como Delaware, Nevada y Wyoming. Es más fácil formar una empresa fantasma en EEUU que en Panamá.

El gobierno estadounidense se niega a participar en iniciativas internacionales para compartir información fiscal con otros países y no ha logrado poner fin a las empresas anónimas y los fideicomisos comercializados agresivamente por algunos estados. Ahora existe una preocupación real por el daño que esta promoción de los flujos financieros ilícitos está causando a la economía global.

Europa alberga tres de las diez jurisdicciones más secretas del mundo (Suiza, Alemania, Luxemburgo, además de Guernsey, una dependencia de la Corona Británica). El continente ha realizado serios esfuerzos para mejorar la transparencia. El director ejecutivo de TJN, Alex Cobham, destaca el hecho de que varios países europeos han creado registros de los últimos propietarios de empresas. Esos registros aún no son públicos, pero después de las revelaciones de Paradise papers del año pasado, la Unión Europea (UE) en su conjunto acordó establecer un registro totalmente público para 2020.

Reino Unido cayó al lugar 23 en la lista, desde el 15, en 2015, al implementar medidas internas sólidas como un registro público de beneficiarios reales. Sin embargo, tiene una participación masiva (17,4%) en el mercado de banca offshore. Junto con territorios como las Islas Caimán y las Islas Vírgenes Británicas, además de dependencias de la Corona, como Guernsey y Jersey, ocuparía el primer lugar en el índice.

El monto total oculto en las cuentas bancarias extraterritoriales se ha estimado, de diversas maneras, en US$ 21 billones a US$ 32 billones o 10% de la riqueza mundial. El objetivo general del Índice de Secreto Financiero es mostrar “qué tan lejos está el mundo de un sistema financiero y tributario transparente, permitiendo a los ciudadanos responsabilizar a los poderosos actores económicos y políticos y garantizar una competencia justa en el mercado”, escribe Cobham.

Las gigantes evasoras

Desde hace años, gigantes como Facebook, Amazon, Apple, Google o Starbucks acumulan cuantiosas fortunas a costa del bienestar de otros al eludir sus responsabilidades fiscales en los diversos países en los que operan.

Facebook acordó con Reino Unido, en 2016, el pago de impuestos sobre beneficios obtenidos en dicho país. Facebook cambió su política fiscal de manera que los beneficios generados por los anunciantes de Reino Unidos son pagados en el mismo país y no a través del país vecino Irlanda, donde la empresa tiene su sede internacional en Europa y tiene ventajas fiscales mucho mayores.

Las multinacionales no escapan solas de la red tributaria global; existe una poderosa red de cómplices que protegen sus operaciones a nivel mundial, integrada por bancos, consultores y abogados.

En el incumplimiento fiscal existen dos partes: la elusión, que es más común en Europa, y en la que las organizaciones se valen del juego de la triangulación para pagar una mínima cantidad de impuestos en países de baja o nula tributación al no declarar los beneficios reales que obtienen en el lugar donde ocurre la actividad.

La evasión fiscal es una actividad ilegal a través de la cual se ocultan ingresos a las autoridades tributarias con el fin de pagar menos impuestos; por otra parte, la elusión fiscal corresponde a realizar por vías legales cualquier acción para evitarlos o minimizarlos.

La segunda es la evasión fiscal, que es más frecuente en los países de América Latina, donde asciende a 6,7 por ciento como proporción del Producto Interno Bruto (PIB), en tanto que en el caso del ISR esta evasión en la región asciende a más de 4 por ciento, según estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Se estima que las multinacionales transfieren aproximadamente 40 por ciento de sus ganancias a guaridas fiscales, provocando una pérdida de 12 por ciento de los ingresos de impuestos corporativos.

Santander pide más impuestos

No es común que uno o el mayor banco del mundo, como el Santander, pida aumentar los impuestos de grandes multinacionales. Ana Botín, sucesora de su fallecido padre Emilio Botín, pide que las firmas tecnológcas como Google, Facebook o Apple paguen más impuestos al tributar en los mercados donde generan sus ingresos y beneficios. El Banco Santander presentó alegaciones en la consulta pública lanzada por la OCDE sobre los desafíos fiscales de la digitalización de la economía.

Las empresas tecnológicas, mediante la digitalización de la economía, logran trasladar las bases fiscales hacia países con una baja tributación. Gracias a complejas formas de ingeniería fiscal, logran tributar por una mínima parte de los beneficios que logran. Aunque en ocasiones se han encontrado con inspecciones fiscales y multas por llevar al límite sus métodos, por lo general lo logran de forma completamente legal y las iniciativas para poner coto a esas prácticas, entre ellas, la tasa Google, han fracasado por ahora.

Además de Santander, Deloitte, Heineken, Uber, la Cámara de Comercio de EEUU, el Banco Mundial o patronales de variados sectores han participado en la consulta, cuyas conclusiones están a disposición del público.

Los Chalecos amarillos

Los Chalecos amarillos franceses llegaron a seis meses de manifestaciones consecutivas cada sábado y no se rinden. A veces queman autos de alta gama o un restaurante de lujo como expresión de descontento. Para calmar la agitación, en el entorno de Emmanuel Macron se oyen voces para lanzar la caza fiscal a “los ricos”.

Una de las promesas electorales de Macron era bajar los impuestos. Cumplió su promesa, pero comenzó con una medida que desde su aplicación le ha valido el mote de “presidente de los ricos”. La eliminación del impuesto a la fortuna y su transformación en impuesto a la riqueza inmobiliaria es una medida simbólica para él, pero también para los Chalecos amarillos y la izquierda.

Los “ricos” según Hacienda, 10% del total, pagan 70% del total recaudado por el impuesto sobre salarios

Francia es ya el campeón del mundo de recaudación de impuestos con una tasa de recaudación obligatoria de 48% del PIB, cuando la media de los países de la OCDE es de 34% y la de Reino Unido y EEUU de 30%. Sólo en dos años, de 2015 a 2017, la suma ingresada por el fisco aumentó en 60.000 millones de euros, llegando por primera vez a 1.000 millones de euros. Los impuestos directos aumentaron 25% entre 2010 y 2017.

Para el gobierno de Macron, un hogar fiscal, una pareja que gane más de 4.623 euros al mes, ya puede ser víctima de ver aumentada su contribución o, al menos, a no entrar en la categoría de ciudadanos a quienes se les ha perdonado a partir de este año el impuesto sobre bienes inmuebles.

Argentina campeón

Según un informe conjunto elaborado por el Banco Mundial y Price Waterhouse Coopers (PwC)Paying Taxes 2018, las conclusiones para América Latina y, en particular, para Argentina son sumamente desalentadoras a la hora de pensar en atraer inversiones del exterior: Argentina es el país en donde más impuestos se pagan y América Latina, la región en donde más impuestos se pagan.

La comparación de la región con el resto del mundo es muy desalentadora. El Total Tax and Contribution Rate (índice de impuestos y contribuciones) de América Latina es de 52,60%, contra 39,60% de Europa y 38,90% de Norteamérica.

Pero la comparación de Argentina, en particular, es realmente terrible. El índice asciende a un sorprendente 106%, considerando todos los impuestos (nacionales, provinciales y municipales) y las cargas sociales de los empleados en relación de dependencia.

Mientras que en Chile es de 33%, en Uruguay es de 41,80% y en Brasil de 68,40%.

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