Miércoles 28, de septiembre de 2011
Entrevistado: Mercedes Comas
La crisis de deuda en la que se encuentra inmersa Europa y el estancamiento que ha reflejado la economía norteamericana has configurado un escenario volátil y de gran incertidumbre a nivel global y en particular para las exportaciones de nuestro país.
En este contexto, el instituto Uruguay XXI emitió un informe donde analiza el grado de concentración de las exportaciones uruguayas para evaluar donde podrían existir los mayores riesgos.
¿Cuáles son las principales conclusiones que podemos destacar de este informe?
Expliquemos primero brevemente cómo Uruguay XXI realizó este análisis.
Tomando el valor total exportado para el año 2010, se identificaron los principales productos, los cuales representaron el 60% del total de ventas.
Estos productos son, en orden decreciente: Carne bovina (congelada y refrigerada), soja, arroz, trigo, madera en bruto, productos lácteos, plásticos, malta y lana.
Luego, se identificaron los competidores y productos en competencia con nuestro país, en función de la similitud de la estructura de las exportaciones en uno y otro caso, y se analizó el grado de concentración relativo a dichos competidores.
¿Y qué competidores se identificaron?
En términos de similitud de la estructura de la oferta exportable, Argentina sería nuestro principal competidor.
Le seguirían: Países Bajos, Nueva Zelanda, Australia, Brasil, Bélgica y España.
A modo de ejemplo, Argentina, Nueva Zelanda, Australia y Brasil serían fuertes competidores en el caso de la carne bovina congelada.
Por su parte, en el caso de la soja –el segundo producto más exportado en 2010– nuestros principales competidores serían Argentina y Países Bajos, al tiempo que en el caso de cereales como arroz y trigo, Argentina y Brasil compiten fuertemente con nuestra oferta exportable.
Australia, Bélgica y España constituirían importantes competidores en el caso de la madera en bruto, y Argentina y Australia lo serían para el caso de productos lácteos.
¿Y cuáles serían los potenciales riesgos detectados en función del grado de concentración de nuestras exportaciones?
El informe de Uruguay XXI detecta potenciales riesgos comerciales en varios productos, tanto en términos absolutos como relativos a los de nuestros principales competidores.
La soja (segundo producto de exportación) presenta una importante concentración a nivel de destino: en este caso debe tenerse en cuenta la producción dirigida a Zona Franca de Nueva Palmira, ya que casi tres cuartas partes de la misma tuvo como destino final a China.
La madera en bruto, si bien la mayor parte se destina a la zona Franca de Fray Bentos, se dirige a la producción de celulosa donde los mercados están diversificados, con lo que en este caso el riesgo también sería relativo.
Por su parte, tanto el trigo – con la mitad de nuestras exportaciones concentradas en Brasil y Perú– y los artículos de plástico –dirigidos al mercado brasilero fundamentalmente– presentarían riesgos potenciales de mercado tanto en términos absolutos como relativos.
¿Y qué podemos decir de los productos con menor concentración de destinos?
En este caso tenemos carne bovina (tanto congelada como refrigerada), arroz, productos lácteos y lana, aunque en este último caso hay que señalar que la participación en el total exportado ha sido decreciente en el tiempo.
Pese a que estos productos muestran un bajo grado de concentración por destinos, se destaca que en el caso del arroz y los productos lácteos se observa una mayor diversificación para nuestros principales competidores que para Uruguay.
Así que, en síntesis…
Según las conclusiones de este estudio de Uruguay XXI, nuestra oferta exportable se encuentra bastante diversificada en términos de destinos, aunque en comparación con nuestros principales competidores la concentración es mayor, a excepción del caso de la carne bovina, nuestro principal producto de exportación.
Si bien se considera que estos potenciales riesgos no serían importantes, se enciende una señal de alerta ante la eventualidad de un cierre, aunque sea parcial, de nuestros principales mercados de exportación, por medidas proteccionistas que estén implementando o puedan implementar los países demandantes de productos uruguayos.