Jueves, 29 de diciembre de 2011
Entrevistado: Mercedes Comas
Estamos cerrando el año, y es tiempo de balances.
En materia de actividad económica, ¿cómo podemos caracterizar el año 2011? ¿fue un buen año para la economía uruguaya?
Indudablemente, hacer un balance en materia económica involucra muchos aspectos. Ahora vamos a referirnos exclusivamente a las variables macroeconómicas más relevantes, como el PIB y la inflación (variables que generalmente son las principales que se toman para evaluar la coyuntura económica de un país), y también comentaremos las expectativas sobre el dólar (variable que incide en forma importante en algunos negocios como los de comercio exterior).
¿Y qué expectativa se tenía respecto a estas variables a comienzos de año?
Tomando nuestras expectativas, a comienzos de año proyectábamos un crecimiento más moderado de la actividad económica (6% frente al 8,5% del año 2010), un aumento de la inflación por encima del rango objetivo (6,8%) y un aumento leve del tipo de cambio (20,6 pesos a fin de año).
Pese a las perspectivas favorables, planteábamos igualmente como incertidumbre la situación el contexto externo, que no terminaba de estabilizarse. Precisamente, los cambios ocurridos en la situación internacional marcaron una dinámica diferenciada entre el primer y segundo semestre del año.
¿Y cómo podemos caracterizar la primera mitad del año? ¿Cuáles son los cambios más relevantes a señalar de esta última mitad de 2011?
Durante el primer semestre, los datos disponibles de actividad económica planteaban mejores perspectivas, y elevamos levemente la proyección de crecimiento para el año.
En este contexto, al aumento acelerado de la demanda interna se le sumó un repunte importante de los precios internacionales (alimentos, petróleo), que determinaron una aceleración de la inflación que llegó a situarse –en 12 meses- en torno al 8,5% entre marzo y julio.
Preocupó bastante la inflación en la primera mitad del año…,
Si, Y como una de las medidas para enfrentar esta suba de precios, las autoridades “permitieron” una mayor caída del dólar reduciendo las intervenciones en el mercado cambiario, y la cotización llegó a situarse próxima a los 18 pesos a mediados de año.
Estos son los principales hechos que podemos destacar del primer semestre.
¿Y en las segunda mitad del año? ¡Cómo podemos caracterizarla?
Lo ocurrido en Estados Unidos en julio-agosto con la situación de la deuda y luego en Europa, marcaron un corte en el año y un cambio en la dinámica. La cotización del dólar cambió de tendencia y presentó un repunte siguiendo la dinámica internacional, la inflación cedió un poco y comenzó a preocupar más la marcha de la actividad económica, ante la incertidumbre del mercado externo.
Dos dinámicas diferentes, marcadas entonces por la situación internacional, ¿pero se cumplieron los pronósticos?
En materia de actividad si; decíamos a principios de año que creceríamos 6%, y el aumento del PIB este año va a estar en ese entorno.
En materia de dólar también, si lo miramos punta a punta, Como decíamos, preveíamos un dólar en 20,6 pesos, y va a cerrar el año en torno a los 20 pesos, aunque a mediados de año habíamos cambiado el pronóstico cuando la llegó casi a los 18,3 pesos; habíamos revisado a la baja la proyección.
En donde estuvimos más alejados fue en materia de inflación; preveíamos 6,8% y el aumento va a rondar el 8,4%.
Y para 2012?
Somos moderadamente optimistas en materia económica para 2012, teniendo en cuanta lo que ha sido el desempeño del país en los últimos años y los logros alcanzados en reducir la vulnerabilidad ante shocks negativos.
En este contexto, consideramos que el “partido” se juega principalmente en el exterior, y los resultados serán claves para desempeño en nuestro país.