Según cifras divulgadas por el Ministerio de Economía, el déficit global del sector público se ubicó en algo más de un punto porcentual y medio del PIB en el año cerrado a abril.
¿Cuánto de transitorio tienen estas cifras? ¿Qué se espera para el transcurso del año?
Comencemos comentando las cifras globales: ¿de cuánto fue el déficit?
En los doce meses cerrados a abril, el resultado global del sector público reflejó un saldo negativo de aproximadamente 670 millones de dólares.
Como mencionabas al comienzo y de acuerdo con nuestras estimaciones, este resultado equivale al 1,6% del PIB, algo mayor a las cifras en torno a 1% de meses anteriores.
¿Y a qué se debe este deterioro de las cuentas públicas?
En términos comparativos con lo sucedido en los doce meses cerrados a marzo, el aumento del déficit fiscal en abril se debió al efecto conjunto de una caída de los ingresos y un aumento de los egresos públicos.
Respecto a esto último, los egresos, hay algún elemento puntual o coyuntural que es el que explica en parte este aumento del déficit.
Comencemos por los ingresos: ¿cuánto y por qué cayeron?
Los ingresos públicos (que representaron algo así como el 28% del producto de la economía) se redujeron en un monto equivalente a los 38 millones de dólares en los doce meses cerrados a abril en comparación con los doce meses cerrados a marzo.
Recordemos que dentro de los ingresos públicos encontramos la recaudación de DGI y BPS, y también los resultados de las empresas públicas.
Si bien la recaudación de DGI y BPS se incrementó, el resultado de las empresas públicas reflejó un importante deterioro, y se redujo en un monto aproximado de 150 millones de dólares.
¿Y cómo se explica este deterioro de los resultados de las empresas públicas?
De acuerdo con el comunicado divulgado por el Ministerio de Economía, el resultado corriente de las empresas públicas empeoró por el mayor costo de abastecimiento que significó la demanda eléctrica.
Esto respecto a la caída de los ingresos públicos, pero dijimos que además se registró un aumento de los egresos, y que tenía cierto carácter transitorio…
Los egresos primarios corrientes (que incluyen el pago de remuneraciones, jubilaciones y otro tipo de prestaciones) se incrementaron en el año móvil cerrado a abril en comparación con igual período cerrado a marzo.
Pero en este caso el incremento observado es, como decías, de carácter transitorio, ya que en abril se están computando los pagos de remuneraciones y pasividades de carácter extraordinario que un año atrás se dieron en marzo.
De hecho, esto marcaba una caída en marzo de este año y ahora se licúa con el aumento en abril.
Por otra parte, tenemos una caída de las inversiones, aunque dicha reducción representó poco más de una cuarta parte del aumento de los egresos primarios corrientes. Concretamente, y de acuerdo con el comunicado oficial del MEF, la mencionada caída de las inversiones se explica por una desacumulación en el stock de petróleo de ANCAP y por una leve caída de la inversión fija del gobierno central y empresas públicas.
Finalmente, los intereses de deuda pública permanecieron prácticamente incambiados: en torno al 3% del PIB.
Así que, ¿en síntesis?
En síntesis, el resultado de marzo esta incidido por un factor extraordinario que desaparece, pero muestra señales de cierta debilidad en el superávit en las empresas públicas.
Ya hace algunos años tuvimos una “tormenta perfecta” en cuanto a incrementos del precio del barril del petróleo y sequía. Ahora estamos ante estos factores, quizás de forma algo más moderada, pero igual han estado afectando las cuentas públicas.
Decías que el comunicado del Ministerio hace mención a los mayores costos de abastecimiento de energía…
Sí. Y de hecho esto fundamenta en parte el ajuste al alza de las proyecciones de déficit de las autoridades, que pasó de 1,1% a 1,6%. Siguiendo con la síntesis, este ajuste al alza no consideramos que sea de extrema gravedad, sino que sí resulta indicativo del poco margen de acción que existe a nivel fiscal. Y tengamos en cuenta que una de las metas es bajar el nivel de deuda-PIB. Cuanto mayor superávit primario pueda lograr, mas rápido puedo llegar a ese objetivo de deuda-PIB, que es alcanzar un 40% a 2014.