Viernes, 23 de septiembre de 2011
Entrevistado: Mercedes Comas
Desde hace una década, los precios de los commodities reflejan una tendencia sostenida al alza, sólo interrumpida por la crisis internacional de 2008, en el mismo momento en que se registraban máximos históricos de los últimos 30 años.
En la actualidad muchos de estos precios han recuperado el terreno perdido, situándose cerca de los picos de 2008.
Sin embargo, el escenario de incertidumbre que predomina en la actualidad a nivel global genera interrogantes sobre su trayectoria futura. Precisamente el Fondo Monetario Internacional ha divulgado sus perspectivas al respecto…
Así es. Estas perspectivas surgen del último informe de Perspectivas Económicas a nivel Mundial que elabora y divulga el FMI.
Pero, si te parece, antes de referirnos a dichas perspectivas, aclaremos antes que nada el por qué de la relevancia de los precios de los commodities.
Adelante…
En primer lugar, cuando hablamos de commodities nos estamos refiriendo a productos básicos que son de fácil comercialización y que no son diferenciables por variedades. En general se asocia a los commodities con materias primas.
La importancia de los commodities se encuentra en el hecho de que son productos básicos, utilizados para la elaboración de otros sub-productos, con lo que, en general, cualquier variabilidad en el precio de un commodity tiene repercusiones en el precio de los productos que se sitúan por más adelante en la cadena de producción.
Aclarado esto, pasemos a comentar lo más relevante del informe…
Un primer punto tiene que ver con la evolución que ha reflejado últimamente el Índice de Precios de Commodities elaborado por el FMI y que engloba a los commodities más importantes transados a nivel mundial. Este índice ha registrado varias caídas consecutivas en los últimos meses. Por ejemplo, sólo en agosto cayó 5% respecto a julio.
Según el FMI, parte de esta caída responde a la desaceleración de las importaciones de China (principal consumidor mundial de estos productos) y de algunas economías avanzadas que muestran un crecimiento débil. También se podría explicar por la creciente incertidumbre en los mercados financieros y la caída del dólar.
Sin embargo, desde una perspectiva de largo plazo dicho índice se mantiene en niveles considerados “altos”, ubicándose apenas 14 puntos porcentuales por debajo del pico de 2008. Y esto debido a que las economías emergentes en conjunto (motores del crecimiento mundial actual) generan una fuerte demanda, ya sea de energéticos para la producción o de alimentos para una población creciente, que ha visto una recuperación en sus ingresos. Y a esto se agregan algunas restricciones de oferta por problemas climáticos.
¿Y qué se espera en función de lo observado actualmente?
En general, para el FMI los precios de los commodities se mantendrían en torno a los niveles actuales o tal vez algo por debajo hasta fines de 2012, y en particular, relativamente estables en comparación con la volátil trayectoria que reflejaron entre 2008 y 2010.
En este sentido, se hace una diferenciación por tipos de commodities, dividiéndolos en energéticos, metálicos y alimenticios.
¿Y cuáles son las perspectivas para cada caso?
En el caso de los energéticos, y en particular del petróleo, tenemos por un lado, una demanda que seguiría siendo importante, pero que probablemente vuelva a tasas de crecimiento como las observadas años atrás, y esto debido a la moderación de la demanda de China, EE.UU y otras economías avanzadas como consecuencia de los menores niveles de actividad previstos.
La oferta, por su parte, se encuentra muy ligada a la incidencia de factores geopolíticos y en particular a la eventual eliminación de las cuotas de producción por parte de la OPEP. De esta forma, se observaría una tendencia a la baja en el precio del barril de petróleo.
Los precios de los metales reflejarían una tendencia a la baja, aunque menos pronunciada que en el caso de los energéticos, sustentados en una menor pero firme demanda de China, quien explica el 40% de la demanda mundial de metales.
¿Y qué tenemos para el caso de los alimentos, los relevantes para Uruguay?
En este caso los precios se situarían en torno a los niveles actuales. Y esto se explica porque el balance entre producción y consumo se mantendría relativamente estable, destacándose una demanda que se mantendría “fuerte” desde los países emergentes -sustentada en cambios en sus patrones de consumo- y desde el sector energético a partir de la producción de biocombustibles.