Viernes, 11 de noviembre de 2011
Entrevistado: Matilde Morales
La OIT emitió un informe sobre el empleo a nivel mundial advirtiendo que “el mundo avanza hacia una nueva y más profunda recesión del empleo y que puede generar más tensión social”.
Datos negativos para el empleo mundial…
Sí. El nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo sostiene que el estancamiento de la recuperación económica comienza a afectar drásticamente a los mercados laborales a nivel mundial.
Según este informe será necesario crear 80 millones de puestos de trabajo durante los próximos dos años para regresar a las tasas de empleo que existían antes de la crisis. Sin embargo, la reciente desaceleración del crecimiento sugiere que es probable que la economía mundial genere sólo la mitad de ese número de puestos de trabajo.
Si se mantienen las tendencias actuales, serán necesarios al menos cinco años para que el empleo regrese a los niveles anteriores a la crisis en las economías avanzadas.
A su vez, este informe de la OIT presenta el nuevo índice de “Tensión social”.
¿A qué se refiere este índice? ¿Qué nos indica?
Refleja los niveles de descontento social a raíz de la falta de empleos. El informe señala que en el 40% de los 119 países analizados, la tensión social está aumentando. Este es el caso principalmente en las economías avanzadas, en particular en Estados Unidos, la región árabe y, en menor medida, Asia. Por el contrario, existe una estabilización en el riesgo social en África Subsahariana y ha disminuido en América Latina.
La OIT evalúa que este creciente descontento social está relacionado con la evolución del empleo y la percepción de que el peso de la crisis no se está compartiendo de manera equitativa.
Además existe un problema de endogeneidad…
¿Qué quiere decir esto?
Esto implica que si bien el menor crecimiento impacta sobre la menor creación de puestos de trabajo, también se observa el impacto inverso. O sea, el deterioro del mercado laboral y social afecta también el crecimiento, impacta en un menor crecimiento.
Por lo tanto se crea un círculo vicioso en el cual el debilitamiento de la economía tiene repercusiones sobre el empleo y la sociedad lo que a su vez afecta la inversión y el consumo, con consecuencias sobre el crecimiento. Este proceso, como establece la OIT, debilita aún más la economía.
Y en atenuar estos problemas que se visualizan son fundamentales las políticas públicas…
Claro, y en este aspecto cabe resaltar que la OIT es muy crítica en cuanto que los países se han focalizado en aplacar los mercados financieros y el empleo ha quedado relegado como tema de segunda instancia. El debate en las economías avanzadas se ha focalizado en la austeridad fiscal y en cómo ayudar en los bancos.
Destacan que mientras que la gran mayoría de los países cuentan con planes de consolidación fiscal, tan sólo una economía avanzada (Estados Unidos) ha anunciado un plan nacional de generación de empleo.
La OIT señala que no se le ha puesto la suficiente atención al potencial que los empleos podrían tener para impulsar la recuperación. Sus estimaciones señalan que incrementar el gasto en medidas activas del mercado de trabajo, incluso por medio punto porcentual del PIB, produciría un aumento en el empleo de entre 0,2 y 1,2 puntos porcentuales a mediano plazo dependiendo de cada país.