Martes, 31 de enero de 2012
Entrevistado: Mercedes Comas
Ayer se llevó a cabo un nuevo consejo de la Unión Europea y finalmente se aprobó el tratado que consolida el pacto fiscal que entrará en vigor a partir de enero de 2013 y también se aprobó el tratado del Mecanismo Europeo de Estabilidad.
¿De qué se tratan estos tratados? ¿Qué otras medidas se tomaron?
Comencemos comentando los principales resultados de la cumbre de ayer…
En el día de ayer los líderes europeos finalizaron el Tratado de Estabilidad, Coordinación y Gobernanza de la Unión Económica y Monetaria, más conocido como el pacto fiscal o regla de oro. El mismo será firmado en la reunión de marzo próximo y está previsto que entre en vigor a partir del 1 de enero de 2013.
¿Y qué concretamente establece el acuerdo?
Se acordó el compromiso de los gobiernos a lograr un equilibrio o un superávit fiscal, y sólo se permitirá a los Estados un déficit estructural máximo del 0,5% del PIB, norma que deberá incluirse en las Constituciones de los Estados firmantes.
Una novedad que tuvo esta reunión fue que República Checa se unió a Reino Unido a la negativa de firmar este acuerdo.
Y por otro lado se aprobó también el fondo permanente de rescate que comenzaría a operar en julio de este año…
Sí. Los líderes aprobaron también el adelanto de la entrada en vigor del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) al 1 de julio de 2012, un año antes de lo acordado el año pasado.
Sin embargo, aún no hay acuerdo sobre la capacidad del fondo, que en principio seria de 500.000 millones de euros, pero varios países sostienen la elevación a 750.000 millones. La capacidad del mismo se decidirá en la próxima cumbre en los primeros días de marzo.
Y este fondo permanente solo beneficiara a los países que ratifiquen el pacto fiscal.
Es decir que las ayudas financieras vendrán solo para los que acuerden una estricta disciplina fiscal….
Así es. Otro tema que se trató fue el de Grecia.
Se está demandando de Grecia que concluya en los próximos días el programa de reestructuración.
Al respecto, hace algunos días el Eurogrupo había rechazado los términos presentados por los acreedores de la deuda griega.
El principal punto de divergencia ha sido la tasa de interés de los bonos de largo plazo (20 y 30 años) que planea colocar Grecia entre sus acreedores, a cambio de que acepten la quita. El Eurogrupo sostiene que el interés tendrá que situarse por debajo del 3,5% para que sea sostenible y factible el pago, nivel inferior al 4% que esperaban pactar los bancos privados.
Entonces, la situación en Grecia continúa complicada…
Sí. Estaba previsto que se llegara a un acuerdo entre los acreedores y las autoridades europeas antes del 1° de febrero, pero se han dado retrasos evidentes y la nueva fecha es mediados de febrero.
El objetivo de la reestructuración es reducir la deuda de Grecia en 100.000 millones de euros, pasando así del 160% del PIB (nivel actual) al 120% en 2020 y evitar la cesación de pagos.
Además, la aceptación voluntaria de la quita por parte de la banca es indispensable para que la UE otorgue el segundo rescate (estimado en unos 145.000 millones de euros) antes del vencimiento de bonos por 14.400 millones de euros el 20 de marzo.