Jueves 22, de septiembre de 2011
Entrevistado: Mercedes Comas
Sobre el final de la tarde de ayer en Uruguay, conocimos la noticia de que la Reserva Federal anunció un nuevo paquete de medidas para estimular la débil economía estadounidense, a través de un programa no convencional de reconfiguración de su portafolio de valores que perduraría hasta 2012.
Y como era de esperar, el anuncio realizado por la Fed tuvo sus repercusiones tanto a nivel local como internacional...
Comencemos explicando en qué consiste este nuevo plan anunciado por la Reserva Federal de EE.UU…
Básicamente consiste en modificar el esquema de vencimientos de su portafolio de valores -valuado en unos 2,6 billones de dólares- para modificar la estructura de rendimientos (o sea, de tasas de interés) de los títulos norteamericanos.
Concretamente, la Fed planea vender 400.000 millones de dólares en títulos del Tesoro de EE.UU con vencimientos de hasta 3 años, para reinvertir posteriormente los dólares que obtiene de esta forma en la compra de valores cuyo vencimiento se ubica entre 6 y 30 años.
¿Y qué se busca con este mecanismo? ¿Cómo opera el mismo?
Lo que la Reserva Federal busca es orientarse hacia aquellos títulos de más largo plazo (entre los que se incluyen títulos de deuda hipotecaria), con el objetivo de aumentar su precio y disminuir su rendimiento, lo que implicaría lograr tasas de interés más bajas para el largo plazo.
De esta forma, el crédito se abarataría (en particular el crédito inmobiliario), impulsando la inversión y el gasto, y con esto se busca reactivar la débil economía norteamericana y en especial al mercado inmobiliario, unos de los más afectados tras el desencadenamiento de la crisis de las hipotecas sub-prime.
¿Qué repercusiones tuvo este anuncio efectuado por la Reserva Federal?
Las repercusiones tras el anuncio fueron variadas. Por un lado los mercados bursátiles reflejaron importantes caídas, producto de las expectativas negativas que se generaron como consecuencia de la negativa evaluación de la economía estadounidense que realizó la Fed al argumentar el nuevo programa de estímulo.
Por otra parte, los precios de los bonos del Tesoro mostraron un repunte, con lo cual los retornos de los mismos se redujeron. En particular, el rendimiento de los bonos a 10 años (que son en general tomados como referencia) cayó a 1,88%, alcanzando así su nivel más bajo desde 1977, lo que permitiría concluir que, en principio, el anuncio habría tenido el impacto inicial buscado, y más fuerte quizás de que los que se esperaba.
Sin embargo, algunos analistas se muestran escépticos respecto a la eficacia del plan en el mediano plazo…
¿Y esto por qué?
Lo que estos analistas sostienen es que si la economía norteamericana ya se muestra muy débil en la actualidad con niveles de tasas de interés históricamente bajos (recordemos que la tasa de interés de referencia de corto plazo se sitúa entre 0%-0,25%), no sería razonable pensar que con el escaso margen que resta para seguir ajustando las tasas a la baja, la actividad económica comience a reactivarse nuevamente, reflejando una gradual recuperación.
Además de esto, algunos presidentes de los bancos centrales regionales de la Fed se mostraron en desacuerdo con la implementación del programa…
¿Y cuáles son los motivos de su desacuerdo con el nuevo plan?
Lo que se argumenta en este caso es que aunque hoy por hoy las presiones inflacionarias parecen moderarse, como dijimos anteriormente, la implementación del programa implicaría conseguir una reducción de las tasas de interés, que permitiría estimular el consumo y la inversión, con lo que la inflación también podría tornarse una preocupación.