Viernes, 6 de enero de 2012
Entrevistado: Mercedes Comas
El endeudamiento del Sector Público se redujo durante el tercer trimestre del año, no sólo en términos absolutos, sino también como porcentaje del producto. En cuanto al perfil de la deuda pública, se destaca un aumento importante de la proporción de deuda en pesos respecto al año pasado.
Repasemos los principales datos divulgados por el Banco Central…
La deuda bruta del sector público alcanzó a un monto equivalente a algo más de 25.200 millones de dólares al cierre del tercer trimestre del año, cifra que equivale a un 54% del Producto Interno Bruto.
Si descontamos los activos que dispone el sector público, la deuda neta se redujo al 27% del PIB, uno de los niveles más bajos en términos históricos (retornando a los niveles que tenía previo a la crisis de 2002).
Y con esta información hasta el tercer trimestre, ¿se redujo la deuda en 2011?
Si comparamos las cifras del tercer trimestre con un año atrás, en realidad tenemos un aumento de la deuda neta de casi 450 millones de dólares.
Sin embargo, como proporción del producto, el endeudamiento público se redujo en 4 puntos porcentuales. Esto es porque el producto creció a mayor ritmo que la deuda.
Esto en cuanto a los niveles de endeudamiento, pero ¿qué podemos destacar de las características de la deuda pública?
Bueno, acá podemos mirar varios aspectos de la deuda, por ejemplo la composición por monedas. En este caso, tú adelantabas el aumento de la participación de la deuda en pesos en el último año; concretamente, la proporción de la deuda bruta nominada en pesos pasó de un 39% en julio-setiembre del año pasado a 47% en igual período de este año.
Entonces, en la actualidad, prácticamente la mitad de la deuda uruguaya es en moneda local, lo que es menos riesgoso para el país en caso de que pueda darse un “salto” en el valor del dólar…
Es verdad. Uno de los objetivos de las autoridades en materia de deuda durante los últimos años ha sido mejorar su perfil y vulnerabilidad, y una de las bases de ese cambio de perfil es reducir la proporción de deuda en moneda extranjera, para estar cubiertos ante variaciones del tipo de cambio.
Si miramos por ejemplo, en 2002-2003, la proporción de deuda en pesos apenas representaba un 5%, cuando hoy en día alcanza casi a la mitad de la deuda total.
Estamos menos expuestos a una variación del dólar…
Así es. Otro de los objetivos hacia los que apuntan las autoridades es extender los plazos de la deuda. En este sentido, con los datos al tercer trimestre, tenemos que 60 de cada 100 dólares de deuda bruta vencen en un plazo superior a los 5 años, es decir que la mayor parte de la deuda es a largo plazo.
Durante los últimos años han sido claros los avances también en esta materia, en “estirar” los plazos, y las autoridades continúan haciendo esfuerzos para extender los plazos de la deuda, y esto lo vemos en el último plan de canje y recompra de deuda que realizó el Gobierno en diciembre, donde se logró diluir las concentraciones de vencimientos más importantes que hasta el momento se ubicaban en los años 2017, 2018 y 2019.
Y todo esto constituye una fortaleza en el momento actual…
Es una barrera de protección para el país. En momentos donde hay restricciones en el crédito a nivel mundial por lo que ocurre en el mundo desarrollado, tener menos vencimientos de deuda que afrontar en el corto plazo y contar con recursos en este momento constituye un elemento particularmente importante, que reduce la vulnerabilidad del país al contexto externo que estamos viviendo.