Miércoles 17 de agosto de 2011
Entrevistado: Mercedes Comas
Cumbre entre Alemania y Francia en medio de malas noticias económicas
Ayer se conocieron los datos de crecimiento de la zona euro para el segundo trimestre del año, datos que no fueron favorables. Y en este contexto se realizó la cumbre prevista entre el presidente francés y la canciller alemana, que querían llevar tranquilidad a los mercados. ¿Qué decisiones se tomaron en la reunión?
Comencemos comentando si te parece los nuevos datos sobre la actividad económica de Europa…
De acuerdo a los últimos datos divulgados por la Eurostat, la zona euro creció 0,2% en el segundo trimestre del año en términos desestacionalizados, tasa menor a la registrada en los primeros tres meses del año que marcan prácticamente un estancamiento respecto a los niveles de actividad del primer trimestre.
Y la desaceleración es aún mayor si consideramos el crecimiento interanual: mientras que en el primer trimestre la economía del bloque se había expandido 2,5% respecto a un año atrás, en este segundo trimestre del año el crecimiento fue de 1,7%.
Y esta desaceleración de la actividad ya se preveía…
Sí, es verdad. Sin embargo, lo que sorprendió fue que Alemania y Francia (principales economías del bloque) fueran las que explicaran gran parte de esta desaceleración.
Estos dos países habían impulsado la actividad del bloque en el primer trimestre (Alemania había crecido a una tasa de 1,3% según las cifras corregidas, y Francia casi 1%). Y, si bien en este segundo trimestre se esperaba que el crecimiento fuera a menor ritmo, no se esperaba que el “freno” fuera tan importante.
¿Cuánto crecieron Francia y Alemania en este segundo trimestre?
La economía francesa se mantuvo estancada en abril-junio (presentó un crecimiento trimestral nulo), debido principalmente a la caída que registró el consumo.
Y Alemania creció apenas 0,1%, su peor registro desde que comenzó la recuperación de esta última crisis.
Y estos datos negativos sobre la actividad económica llegan el mismo día de la cumbre entre el presidente francés, Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel…
Sí, cumbre que ya estaba prevista desde julio y sobre la cual se habían realizado distintas especulaciones. Por ejemplo, los inversores esperaban que se confirmara la emisión de eurobonos, medida que finalmente no fue tratada en el encuentro.
¿Y qué se temas sí se consideraron en el encuentro? ¿Qué se resolvió?
La primera medida fue la creación de un Consejo Europeo formado por los jefes de Estado y de Gobierno de los 17 países miembros de la eurozona, que se reunirá al menos dos veces por año y más si necesario.
El grupo contaría también con un presidente permanente, por un periodo de dos años y medio, que se convertiría en una especie de portavoz.
En la actualidad, el papel de coordinación de la política económica lo desempeña el eurogrupo, formado por los ministros de Finanzas de la zona euro. La idea del cambio es elevar el rango para que las decisiones sean más ágiles.
La segunda medida es el establecimiento de la denominada "regla de oro" del equilibrio presupuestario.
¿Qué es esto?
Ello supone que las Constituciones de cada país incluyan un compromiso de disciplina fiscal, al estilo del que ya existe en Alemania por ejemplo, donde la ley limita al 0,35% del PIB el déficit del Gobierno federal en 2015 y prohíbe el déficit para los Gobiernos regionales a partir de 2019. Según los dirigentes, la iniciativa lanzaría un mensaje fuerte a los mercados de la voluntad de las economías de sanear sus finanzas.
Además, Alemania y Francia van a trabajar juntos para establecer un impuesto sobre las transacciones financieras que será presentado al resto de los socios europeos durante el mes de septiembre. Y, si bien no se han adelantado muchos detalles al respecto, lo recaudado por este impuesto podría ser destinado a algún tipo de fondo europeo de ayuda.
Además de estas propuestas en el ámbito de la zona euro, Francia y Alemania pactaron reforzar su propio gobierno económico con dos medidas adicionales.
¿Cuáles?
La primera consistirá en una armonización del impuesto de sociedades de los dos países, decisión que se tomará en un consejo conjunto a principios de 2012.
Y la segunda es el compromiso a coordinar y establecer políticas presupuestarias comunes previas a la aprobación de sus cuentas en los respectivos Parlamentos.