Viernes 24 de junio de 2011
Entrevistado: Mercedes Comas
En su reunión ordinaria que se realiza cada 3 meses, el Banco Central decidió ayer por la tarde subir la tasa de referencia de la política monetaria medio punto porcentual, ubicándola en 8%.
¿Por qué se adopta esta medida? ¿Qué impactos podemos esperar en el mercado?
Primero pongamos en contexto la decisión que adoptó ayer por la tarde el Banco Central.
Esta es el tercer incremento que se decide para la tasa de referencia de la política monetaria desde setiembre del año pasado. En ese momento, el ajuste fue marginal, de 0,25%.
En diciembre la tasa se mantuvo. En marzo se incrementó 1% y ahora en junio el aumento es más moderado de medio punto, ubicándola en 8%, en los niveles que tenía sobre finales del año 2009.
¿Y qué argumentos da el Banco Central para tomar esta medida?
Los mismos argumentos que se vienen manejando en los comunicados anteriores: se sigue observando con preocupación que la tasa de inflación y las expectativas sobre la evolución de precios futura se mantienen por encima del rango objetivo.
Tengamos en cuenta en este punto que a partir de ahora el rango se estrecha, de 4% a 6%; es decir, las autoridades son más exigentes en el objetivo inflacionario.
La meta es a partir de ahora de 4% y 6%, y la inflación 12 meses está en torno a 8,5%, en tanto que las previsiones de inflación para un año se ubican entre 7% y 8%.
Entonces, la inflación actual y la esperada superan el objetivo de las autoridades…
Así es. Y con una tasa de interés de referencia más alta en pesos, las autoridades buscan enlentecer el crecimiento del consumo, y de esta forma enlentecer el crecimiento de los precios.
También, un aumento de la tasa en pesos, incide sobre la inflación a través del dólar.
¿Cómo es esto?
Una mayor tasa de referencia, incide en un mayor rendimiento de los instrumentos en pesos. De hecho, hace algunos días el Banco Central ya venía convalidando mayores tasas en los instrumentos que coloca.
Y si hay un mayor rendimiento de las inversiones en moneda nacional, se desincentiva las inversiones en dólares, y esto puede presionar a la baja la cotización de esta moneda.
Esto ocurrió en marzo, cuando la tasa subió 1%. Ahora, el mercado cambiario no tuvo mayor impacto de la medida que tomó ayer el central, y el dólar interbancario sigue operando en torno a 18,55 pesos, similar a los días anteriores.
Tendremos que esperar a los próximos días para ver si hay algún impacto en el mercado cambiario, porque un dólar más bajo también contribuye a controlar la suba de la inflación.
En resumen…
En resumen, en forma consistente con lo que ha sido la política monetaria en estos últimos meses, las autoridades siguen mostrando una mayor preocupación por la suba de la inflación y por esto están tomando las medidas que tienen a su alcance para enlentecer el aumento de precios.
Hace algunos días comentábamos el crecimiento importante que tuvo la economía en el primer trimestre, y más actividad viene de la mano de mayores presiones sobre la suba de precios. Si a eso le sumamos un contexto internacional complicado, con commodities nuevamente en niveles muy elevados, todo eso configura un escenario de suba interna de precios más complejo.
No creemos que este año pueda cumplirse con la meta de lograr un aumento de precios entre 4% y 6%. Por nuestros pronósticos, la inflación se situará por encima del 7%, pero en nuestra opinión las autoridades están tomando medidas en el sentido de que la inflación no se aleje demasiado de los objetivos.
Y como explicábamos, esto tiene impactos sobre el mercado cambiario, contribuyendo a mantener el dólar en los niveles actuales, por debajo de los 19 pesos.