¿Qué pasa con el dólar en la región?

11 de agosto de 2017. 

Entrevistada: Lucía Vázquez en El Espectador. 

En lo que va de agosto el dólar viene subiendo en Uruguay, contrarrestando un poco la tendencia a la baja que tuvo el mes pasado. ¿Qué está pasando con el tipo de cambio en Argentina y en Brasil? ¿Siguen una tendencia parecida?
Repasemos las cifras del mercado de cambios…

Comencemos con Uruguay. Como adelantabas, el tipo de cambio viene subiendo en las últimas semanas. Ayer cerró en 28,82 pesos, con lo que acumula un aumento de 2% en el mes.

Con esta tendencia se revierte en parte la caída que se había registrado en julio, recordemos que a principios del mes pasado, el tipo de cambio saltó y se ubicó por arriba de los 29 pesos, el nivel máximo que alcanzó en el año. Esto se dio en un contexto en que en Argentina también se dio un salto. Luego, en el correr del mes ese efecto se corrigió en el mercado de cambios y el dólar fue bajando.

Y ante esa caída que se venía dando en julio fue que el Banco Central decidió intervenir.

Decidió volver a intervenir directamente, es decir con compras directas de dólares, luego de dos meses de no hacerlo. Fueron dos intervenciones puntuales; el 1° de agosto compró 14 millones de dólares y el 3 de agosto compró 21 millones. Pero recordemos que desde el año pasado el Banco Central, más allá de las intervenciones directas en el mercado, está permitiendo que los inversores puedan pagar títulos de deuda en pesos con dólares.

Esto lo que hace es evitar que el inversor que tiene dólares, pase por el mercado de cambios para hacerse de pesos, lo que generaría presiones a la baja del tipo de cambio. Con este mecanismo, desde noviembre del año pasado el Banco Central evitó que pasaran por el mercado más de 2 mil millones de dólares.

Es decir, directa e indirectamente, el Banco Central está actuando para evitar que el dólar caiga.

¿Qué consecuencias ha tenido esta evolución del dólar en materia de competitividad? Principalmente con nuestros socios regionales, Argentina y Brasil...

Para evaluar la competitividad precio hay que ver qué está pasando con el dólar en nuestros socios comerciales, y también con la inflación.

En Brasil el tipo de cambio ha tenido algunos altibajos, afectado en parte por la situación política, pero en términos generales la tendencia ha sido más bien a la baja. En lo que va del año en Brasil el tipo de cambio se redujo un 3%, algo más de lo que ha bajado el dólar en Uruguay, que no alcanza al 2% en el año, esto si medimos punta-punta respecto al 31 de diciembre.   

Entonces, en Uruguay el tipo de cambio cae, pero en Brasil cae algo más, y eso nos juega a favor en términos de competitividad. Sin embargo, para ver si Uruguay está caro o barato respecto a Brasil en este caso, también pesa lo que pasa con la inflación, que está bajando en ambos países, pero algo más en Brasil, y eso nos juega en contra.

En resumen, son dos efectos que se contraponen y pasando raya, la competitividad respecto a Brasil no muestra cambios importantes respecto al nivel de fines del año pasado.

¿Qué tenemos en el caso de Argentina?

El caso de Argentina es bien distinto. Por un lado porque la inflación en ese país supera por lejos la de Uruguay. Ayer se conocieron nuevas cifras del IPC que tiene cobertura nacional, que en los primeros 7 meses del año acumuló un aumento de 13,8%, frente al 4,7% de aumento que se registró en Uruguay.

Y el tipo de cambio en Argentina sigue una tendencia opuesta a la que tenemos en nuestro país y en la mayoría de los países de la región. En Argentina el dólar está subiendo desde mediados de mayo, acumulando en menos de 3 meses un aumento de 15%. Y ante esta tendencia el Banco Central de Argentina está vendiendo dólares para evitar una suba más importante, algo que no hacía desde junio del año pasado.

De vuelta tenemos efectos contrapuestos.

Exacto, en el caso de Argentina nos juega a favor la evolución de la inflación y en contra la evolución del tipo de cambio. Como resultado, el índice de competitividad en julio se ubicó en un nivel muy parecido al que tenía a fines del año pasado. 

En resumen, los indicadores de competitividad precio en la región no han mostrado variaciones importantes cuando comparamos julio contra diciembre del año pasado. Y mirando hacia adelante, considerando las expectativas que se tienen para Brasil y Argentina en materia de inflación y tipo de cambio, no cabría esperar cambios importantes, al menos para este año. De todas formas, hay que tener en cuenta que el contexto sigue siendo de incertidumbre, en Argentina porque se aproximan las elecciones, en Brasil porque la situación política sigue muy comprometida, y estos son factores que muchas veces repercuten en el mercado de cambios. 

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